Hay un punto en tu vida en el que te das cuenta:
quién importa, quién nunca importó, quién no importa más y quién siempre importará.
Lo admito, estoy caliente, estaba caliente (Y caliente en el sentido de furiosa, de llorar, de gritar) pero nunca he sido de las personas que tienen que gritar para hacer sentir su voz... Conmigo, créanme, denme un teclado y puedo hacer de un inocente párrafo, tu lectura más amarga.
Me dijeron una vez... No te preocupes por encontrar las palabras correctas, mejor preocúpate porque sean sinceras... y es así como intento empezar a postear en este blog.
Me dijeron una vez... No te preocupes por encontrar las palabras correctas, mejor preocúpate porque sean sinceras... y es así como intento empezar a postear en este blog.